En 2006, la ciudad del litoral de São Paulo adoptó las prácticas recomendadas en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible (ECO-92 o Rio-92), celebrada en 1992 con 177 países. Cuando se estableció el Foro Permanente de Guarujá, en 2010, Localfrio se unió al proyecto y sugirió ideas para garantizar el desarrollo de la región de manera sostenible, que se eternizó en el libro Agenda 21 dos años más tarde.

Según los criterios adoptados en ECO-92, el sector productivo debe desempeñar su papel en el fortalecimiento de las acciones socioambientales con políticas elaboradas en alianza con el poder público y la sociedad civil. En reuniones con representantes de todas las clases, los problemas y las oportunidades son discutidas para garantizar el desarrollo social, cultural, educativo, tecnológico, político y económico en todos los rincones del mundo.

A través de un plan de acciones, las fuerzas que mueven ciudades y estados pueden vencer los desafíos ambientales y garantizar a las generaciones del futuro la conservación de los ecosistemas y, consecuentemente, de todo el planeta.